Eclipse Editorial
En Jiin los mejores guerreros son personas instruidas. Practican la concentración plena antes del combate y, en más de una ocasión, algún general ha compuesto su... YOHEI: Momento Haiku, Shienya!

(ver el juego en Kickstarter)

En Jiin los mejores guerreros son personas instruidas. Practican la concentración plena antes del combate y, en más de una ocasión, algún general ha compuesto su mejor poema durante una batalla decisiva, buscando la claridad de pensamiento.


Por ello queremos hacer un concurso de poesía en el muro de Kickstarter. Desde hoy, cada mecenas podrá participar hasta con 3 Haiku originales e inéditos, ya sea en español o en inglés, con la etiqueta #Haiku.

¿Qué es un Haiku?, aquí te ponemos su definición, aunque siéntete libre de escribir tu propio poema sin seguir esa estructura.

https://es.wikipedia.org/wiki/Haiku

El día 24 se cerrará el plazo para participar y el día 26 comunicaremos los finalistas en cada idioma: inglés y español, entre los que, por votación, elegiréis vosotros a los dos ganadores, uno para cada idioma.


El premio: no queremos enturbiar la claridad de pensamiento con un premio material, así que hemos pensado algo que nos hace tanta ilusión como esperamos que a vosotros.

Los nombres de los ganadores (o el nombre que ellos nos propongan, sometido a aprobación por el equipo) ¡aparecerán en los ejemplos del manual definitivo!


Os animamos a que afiléis la pluma de vuestro ingenio, además del acero de vuestras armas, pues la lucha comienza… ¡ya!

La última estratagema de la guerrera muryo fracasó ante los imponentes reflejos y fuerza del tengu, que agitaba sus alas negras escondiendo la sonrisa desdeñosa entre las plumas muertas que flotaban alrededor de la mujer que yacía en el suelo malherida. Conocedora de su derrota, fijó su mirada en la copa de los árboles que se mecían indiferentes con un siseo serpentino de hojas y ramas. Suspiró en paz.

-Así sois los humanos, arrogantes capaces de creerse que pueden ir solos a una batalla. Lucháis igual que vivís. -dijo el tengu en un gutural esputo de verborrea.

La muryo se incorporó haciendo acopio de las últimas gotas de vida y arrojó sus dos kodachis a la tierra en señal de rendición.

-Así sois los akuma, incapaces de comprender que existe algo mayor que la fuerza de uno. No vamos a la batalla solos, tengu, no logramos las cosas solos, no vivimos solos. Todo lo que hemos conseguido ha sido porque fuimos los primeros en comprender que pedir ayuda es lo que nos distingue de vosotros, y lo que nos hará vencer.

De repente entre el follaje, los árboles y el agua del río, surgieron cientos de ojos salvajes rodeando al demonio. Una capa brutal de piel, garras, colmillos y fuerza del bosque que se abalanzó contra un akuma que apenas si dispuso de unos pocos segundos para morir de miedo protegiéndose con sus alas cual niño se cubre con su manta durante la tormenta.

La guerrera cerró sus ojos para susurrar, entre la sangre y los chillidos de pavor, un profundo “gracias”.

Compartir:

No hay comentarios

¿Quieres ser el primero en deja un comentario?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *