Eclipse Editorial
Yohei es un juego de escaramuzas en el que enfrentas a tus héroes a los de tu rival para lograr la victoria en confrontaciones épicas... YOHEI: Clanes de la isla de Jiin: Akuma

Clanes de la isla de Jiin: Akuma

Himeji cruzó el umbral de la puerta que daba acceso al único restaurante en cien kilómetros a la redonda antes del control fronterizo meridional.

La lluvia golpeaba con violencia el techo de madera y el suelo yacía anegado y embarrado por la fuerza de la tormenta.


Los pasos de Himeji marcaron un corto recorrido de sandalias hasta la barra en la que solo aguardaba un aburrido posadero y una solitaria y hermosa mujer.


-Un poco de té caliente, por favor– pidió Himeji en pie con la cabeza aún cubierta por su sombrero de paja.

–Acabamos de preparar unagi– anunció el dueño del local.
-No tengo dinero– replicó Himeji.
-A estas horas pocos tienen– dijo el dueño lanzando un cuenco de arroz y anguila ante el errante que agradeció su gesto y se sentó a la barra para comer.

Éste posó una katana contra el mostrador llamando la atención de la mujer que se giró hacia Himeji.


–Una buena espada para alguien que no puede pagarse un plato de unagi.

–Es lo único que tengo de allá donde vengo.
–¿Y de dónde vienes para llegar a este estercolero?

Himeji no respondió y continuó engullendo el arroz como si se tratase de la última cena en su vida.


–Tienes buen apetito– dijo la mujer con tono seductor– ¿tendrás también buen estómago para la bebida?


La mujer ofreció una copa de sake a Himeji.


El samurai observó su delicada mano, su fina manicura, su tersa piel blanca y su elegante kimono bordado. Sonrió.


–Te agradezco el sake. Pero antes…–Himeji se levantó del taburete y tomó su espada en una postura relajada, serena y concentrada.–…tendrás que explicarme cómo dos Yureis os habéis ocultado en este lugar hasta ahora.


La mujer y el camarero comenzaron a reír a carcajadas ante la aseveración del samurái.


–¿Cómo lo has sabido, humano?– replicó la mujer desnudando un cuerpo marchito y podrido escondido tras una belleza postiza de veinte años.

–El suelo. A pesar de la lluvia solo están mis pisadas. Los demonios no pesan, los demonios levitan.
–Eres astuto, guerrero. Veamos si eres igual de fuerte.

Himeji desenvainó su katana al golpe del trueno más fiero de aquella noche de tormenta.

Yohei es un juego de escaramuzas en el que enfrentas a tus héroes a los de tu rival para lograr la victoria en confrontaciones épicas.

Los héroes pertenecen a Clanes asimétricos con una personalidad propia, fruto del trasfondo del juego. Por ello queremos ir introduciendo los diferentes Clanes a través de estas publicaciones:

Akuma

El exilio y desaparición de Arashi, aquel que estaba llamado a unificar a todos los líderes de los clanes más importantes de la isla en un gobierno conjunto, y el posterior nombramiento de Sol como único emperador, fue para muchos la grieta por la que el territorio de Jiin se fracturó permitiendo la entrada de los demonios al mundo de los vivos por segunda vez.

A pesar de la advertencia de los Shisai, unos dirigentes confiados en sus ejércitos, aquellos que además ya vencieron a las fuerzas demoníacas en el Primer Alzamiento, hicieron oídos sordos, preocupándose más en la recolección de impuestos de cara a una posible tasa del nuevo Emperador que en lo que se agitaba bajo sus pies.

Pero en tiempos de paz el acero se reblandece, y las generaciones herederas de aquellos que una vez triunfaron sobre los Akuma a través del sacrificio y la pérdida de amigos y familiares a precio de sangre y sufrimiento, hoy se crían en dojos entrenados por espadas de madera.

Los Akuma, terribles espíritus y criaturas capaces de enloquecer a un ser humano con solo contemplar su aspecto, lo sabían. Y aprovecharon un resquicio de duda en el espíritu de los habitantes de Jiin para sembrar los campos y provincias con una peste de azufre, dolor y muerte.

Hoy, las provincias que batallan por derrocar al falso emperador y aquellos que se sacrifican por defenderlo deben virar sus banderas contra un enemigo común que no entiende de palacios, política ni fronteras. Un enemigo rearmado, más cruel y violento que nunca. Un enemigo capaz de esconderse a plena luz del día o de inundar una colina con cientos de miles a la carga.

En la próxima entrada os hablaremos de los Shisai, un grupo de expertos de la energía espiritual, estudiosos del universo, los misterios de la tierra y guardianes del futuro del hombre.

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